Manejo de plaguicidas

Manejo de plaguicidas en el campo

El uso de plaguicidas en la agricultura es una fuente de contaminación de aguas superficiales, subterráneas y de suelos. Si observamos el uso de plaguicidas en el campo podemos identificar tres pasos críticos que pueden generar derrames y riesgo de contaminación: vaciado de los concentrados en el tanque, aplicación en el campo, y manejo de residuos dentro y fuera del equipo.

Si los pesticidas son usados en las dosis recomendadas, aplicados usando técnicas modernas y de acuerdo a buenas prácticas agrícolas, el riesgo de contaminación durante su aplicación sería mínimo (paso 2 en la figura). Sin embargo, el riesgo de contaminación aumenta durante los pasos 1 y 3. En el paso 1, se dan pequeños derrames pero con altas concentraciones. El paso 3 contribuye con mayores volúmenes pero con concentraciones más bajas provenientes del plaguicida ya diluido que se encuentra dentro del tanque y por el lavado y dilución de los residuos que se encuentran retenidos en las paredes exteriores del tanque.

Ilustración: Maria del Pilar Castillo/JTI

Contaminación puntual

Se podría argumentar que el riesgo de contaminación del paso 1 es pequeño debido a que generalmente se trata de pequeños volúmenes. Incluso cantidades muy pequeñas de sustancias químicas pueden implicar un riesgo de contaminación. Unas pocas gotas de un concentrado de plaguicida pueden contener fácilmente 1 gramo de la sustancia activa. Si estas gotas forman una mancha de 1 dm2 de área en el suelo, la dosis final es 1 g/dm2, que es equivalente a 1 ton/ha. Las dosis normales para los productos habituales están en el orden de kg/ha o g/ha.

Otro factor de riesgo de contaminación puntual durante el llenado del equipo de aplicación es que esta actividad se da normalmente en un mismo lugar en la finca y donde la capa superior del suelo se ha eliminado y reemplazado con una capa de grava y arena.

 

La pobre degradación y capacidad de absorción de estos materiales aumenta el riesgo de lixiviación de los plaguicidas. En estudios efectuados en Dinamarca, Alemania y Suecia se ha observado que estos lugares están altamente contaminados y demuestran que las fuentes puntuales son una de las causas dominantes de la contaminación por plaguicidas.

Si el llenado y estacionamiento del equipo de aplicación se da encima de una biobed, este tipo de contaminación puede ser minimizado.